sábado, 24 de noviembre de 2012

Vacunas para viajeros: África



El primer continente al que viajaremos es África. A continuación os vamos a exponer una lista de las principales vacunas divididas en tres grupos: obligatorias, generalmente recomendadas y recomendadas en situaciones especiales. Es necesario aclarar que la lista no es exacta, las enfermedades que aparecen son las que más se repiten y pueden variar de un grupo a otro dependiendo del país. No obstante, os adjuntamos un archivo donde se concreta país por país las vacunas que van en cada grupo. 

Obligatorias: Fiebre amarilla. (En algunos países es obligatorio a todos los viajeros y en otros sólo a los que provienen de países endémicos).
Generalmente recomendadas: Fiebre amarilla, Hepatitis A, Tétanos- difteria, Tétanos- difteria- tos ferina, Triple vírica.
Recomendadas en situaciones especiales: Fiebre tifoidea, Hepatitis B, Rabia, Gripe, Neumocócica, Cólera y Poliomielitis.

Es destacable la vacuna meningocócica, que no aparece en todos los países pero sí en una gran mayoría como Camerún, Eritrea, Guinea- Bissau, Kenya, Mali, Senegal… entre otros muchos. Por otro lado, añadir que Comores y Marruecos no tienen vacunas obligatorias. 

Vacunas para viajeros


Los medios de transporte han evolucionado hasta ofrecernos un gran confort y seguridad, a la vez que han aumentado su rapidez. Esto unido al desarrollo de la calidad de vida significa un gran aumento en la cantidad de viajes realizados y, por tanto, en la posibilidad de propagación de enfermedades. Pero aquí es donde entran en juego las vacunas.

Antes de empezar a hablar sobre qué vacunas hay que ponerse para visitar los distintos continentes es necesario profundizar sobre algunos temas. Antes de viajar al extranjero un pequeño porcentaje de personas se informan sobre ese país.  La mayoría de nosotros piensa: “Voy a viajar al país TAL. ¿De qué me tengo que vacunar?”. Esto es un razonamiento erróneo, la  respuesta a esta pregunta no es una lista cerrada de 2 ó 3 vacunas. La realidad es que los viajes internacionales a áreas tropicales y subtropicales, donde frecuentemente las condiciones socioeconómicas y sanitarias son precarias, requieren la adopción de toda una serie de medidas preventivas, entre las que se encuentran por supuesto, la vacunación. 

En un viaje hay que tener en cuenta tres grupos de medidas preventivas. Uno es el estilo de vida, haciendo caso de aspectos alimentarios o prevención de contagio mediante insectos o a través del contacto humano. La segunda es la potencial necesidad de profilaxis del paludismo o malaria –por el momento no existen vacunas disponibles-, lo cual supone la necesidad de tomar ciertos fármacos antes, durante y después del viaje. Y por último, es la que nos concierne a nosotros, las vacunas a recomendar.

Dentro de nuestro campo hay que hacer caso a muchos factores: edad, sexo, ocupación o profesión, posibles enfermedades previas y tratamientos, vacunaciones anteriores, situación ambiental, estilo de vida, y otros. Un viaje también es una gran oportunidad de actualizar el calendario de vacunación si por algún motivo nos hemos saltado alguna vacuna. Otro aspecto a tener en cuenta es distinguir las vacunas obligatorias (aquellas en las que se exige un certificado internacional de vacunación) y las recomendables. En algunos países es imposible el acceso sin ciertas vacunas, como es el caso de la fiebre amarilla en algunas áreas de Sudamérica, África y Asia. Pero desde el punto de vista sanitario, existen otras muchas que deben de ser administradas como método preventivo. Las más destacadas en este último grupo son hepatitis A, hepatitis B, hepatitis A+B, fiebre tifoidea, meningocócica, sarampión / triple vírica o poliomielitis.

Con todo ello también podemos contagiarnos, así que ante cualquier problema de salud aparecido días o semanas después del viaje debe considerarse la posible relación con el mismo. El viajero debe advertir a su médico del antecedente del viaje. Los problemas más frecuentes son la diarrea, la fiebre y las lesiones cutáneas. 
Después de esta reflexión sobre la importancia de vacunarse para viajar empezaremos con una lista de las vacunas necesarias para viajar a los 5 continentes. Aunque haremos hincapié en algún país que resulte especialmente interesante por distintos motivos.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Clasificación de las vacunas según su uso sanitario

Después de hablar de algunas de las clasificaciones biológicas de vacunas en entradas anteriores, hoy hablaremos de las vacunas según su uso sanitario.

De esta manera, podemos hablar de:

- Vacunas sistemáticas: Son aquellas que tienen un interés sanitario en toda la población, formando parte de los programas de vacunación. Se incluyen por lo tanto en este grupo todas las vacunas que forman parte del calendario vacunal. 
Gracias a estas vacunas, se ha permitido el control e incluso la eliminación de muchas enfermedades importantes que afectaban a un gran número de personas.

- Vacunas no sistemáticas: No tienen un interés en la sociedad en general, sino que se trata de un interés individual. Son aquellas que no se incluyen dentro del calendario vacunal, y a diferencia de las anteriores que se aplican en la infancia, estas vacunas son más utilizadas en la edad adulta, en función de los factores de riesgo de la persona o de brotes epidémicos.
En este tipo, también podemos incluir las vacunas que se deben poner antes de viajar a determinados países.

Clasificación de las vacunas según sus componentes

En esta nueva entrada hablaremos de otra de las muchas clasificaciones que se aplican a las vacunas.

Así según su composición las podemos dividir en:

- Vacunas monovalentes: con un componente antigénico homogéneo, es decir, a partir de una sola cepa de la especie. Ejemplos de este tipo son las vacunas del sarampión, rubeola, parotiditis y fiebre tifoidea.

- Vacunas polivalentes: Con distintos tipos antigénicos de una misma especie, y que no poseen inmunidad cruzada entre ellos. Ejemplos de este tipo de vacunas son las del meningococo y la poliomielitis trivalente.

- Vacunas combinadas: Con elementos antigénicos de distintas especies o microorganismos. Ejemplos de este tipo son la difteria, tos ferina y tétanos.

Clasificación de las vacunas I

Hay diferentes aspectos bajo los que se pueden clasificar las vacunas. En esta entrada, mostraremos una clasificación basada en la naturaleza, composición y método de obtención.

Así, según si microbiología, las vacunas pueden ser bacterianas o víricas. Sin embargo, según su método de fabricación, podemos distinguir cuatro tipos diferentes:

- Atenuadas: Son aquellas que se obtienen a partir de microorganismos vivos, que conservan su actividad antigénica, pero que son inoculados en medios de cultivo para eliminar su virulencia. Inducen inmunidad celular y humoral de larga duración. Además suelen requerir una sola dosis de administración
Una desventaja de estas vacunas es que pueden ser contagiosas, pues pueden favorecer la infección por el microorganismo atenuado a personas no vacunadas, como ocurre con la vacuna de la polio oral.

- Inactivas: Se obtienen a partir de microorganismos muertos por calor, formol, etc. A su vez se dividen en cuatro tipos; antitoxinas, víricas o bacterianas, de microorganismos enteros y con antígenos purificados.
Su respuesta es de tipo humoral, induciendo la producción de anticuerpos, y siendo así, más duradera. Requiere múltiples dosis y al contrario que las anteriores mencionadas, no es posible su difusión al entorno no vacunado.

- Recombinantes: Se comportan como las vacunas inactivas y se obtienen a partir de una célula huésped en la que se clonan genes que codifican proteínas antigénicas específicas.

- Sintéticas: También se comportan como las vacunas inactivas y se obtienen a partir de proteínas que copian la secuencia de aminoácidos primaria de los determinantes antigénicos de los microorganismos.

Evolución y perfeccionamiento


El primer paso lo dio Edward Jenne , pero posteriormente era necesario seguir investigando y perfeccionando este descubrimiento. Fue 
un científico llamado Louis Pasteur al rededor del S.XIX el que se adentró en el tema de las enfermedades infecciosas y cual era el motivo que las causaba.
Pasteur descubrió que esta clase de enfermedades estaban causadas por microorganismos que al proliferarlos en otro lugar que no fuese su medio natural , perdían la virulencia pero no obstante seguían manteniendo su capacidad para generar después inmunitaria. Por lo cual en un laboratorio se podía conseguir el virus inactivo o atenuado de la enfermedad infecciosa que interesara,produciendo así una mejor respuesta que si el virus introducido proviniera de una enfermedad similar a la que se quiere prevenir.Partiendo de este descubrimiento Louis Pasteur y Robert Koch crearon la vacuna contra el cólera y la rabia.

Posteriormente se produjo un gran avance a lo largo del siglo XX en cuanto a la producción de vacunas de diversas enfermedades, como por ejemplo :las vacunas contra la difteria , el tétanos,la tuberculosis, la poliomielitis, sarampión , la rubeola , entre las más destacadas.

Actualmente la investigación sobre la vacunación se ha centrado en las vacunas terapéuticas intentando así prevenir enfermedades como el SIDA, que es la epidemia más grave y extendida a la cual nos enfrentamos. Además se pretende en un futuro no muy lejano llegar a producir vacunas contra el cáncer, el Alzheimer y mismo para las caries dentales.

Si se lograran los propósitos propuestos por los científicos en cuanto a estas vacunas supondría un gasto elevado, pero que al mismo tiempo salvarían numerosas vidas que mueren cada día a causa de estas graves enfermedades cada vez más comunes.Así que esperamos que algún día no muy lejano , esto sea posible. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

¿Eres un trabajador del ámbito hospitalario?

Vacunarte = protegerte y proteger a los demás


El personal sanitario, por su actividad laboral, se encuentra expuesto al contagio de distintas enfermedades infecciosas, así como también á convertirse en posible vehículo transmisor de dichas enfermedades. Algunas de éstas pueden ser prevenidas mediante la vacunación, por lo que la puesta en marcha de programas de inmunización dirigidos a este colectivo es una parte esencial en las “estrategias” de salud laboral establecidas en los centros sanitarios.

De esta forma, entre los objetivos principales de los programas de vacunación para el personal sanitario están: el mejorar la protección de los trabajadores frente a posibles infecciones transmitidas por los pacientes;  evitar que los propios trabajadores sean fuente de infección para los pacientes a los que atienden; y salvaguardar la salud del trabajador que presente situaciones de inmunosupresión o enfermedades crónicas y, por tanto, que poseen un riesgo superior de contagio.

Las inmunizaciones recomendadas para el personal sanitario de atención primaria las podemos clasificar en tres grupos:

VACUNAS ESPECIALMENTE INDICADAS
VACUNAS CON INDICACIONES LIMITADAS
VACUNAS GENERALES DEL ADULTO
o   Hepatitis B
o   Gripe
o   Sarampión
o   Rubéola
o   Parotiditis
o   Varicela
o   Hepatitis A
o  Enfermedad meningocócica
o   Fiebre tifoidea
o   Poliomielitis
o   Diftéria
o   Tétanos
o  Enfermedad neumocócica

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